A veces es difícil mantener las esperanzas, es duro resistir en el espíritu de lucha.
A veces uno siente que se debilita hasta perder la capacidad de actuar.
A veces escribir parece tan insuficiente.
Uno

Había una vez tres glaciares en el sur de un país colgado a la orilla del mar. Bajo esos hielos infinitos descubrieron un tesoro escondido en el vientre de la madretierra. Los cazafortunas dijeron que crearían trabajo para poblaciones desesperadas y a los legistas les brillaron los ojos y los bolsillos.
Dos

Había una vez un bosque mágico, el más grande del mundo. Entre esos árboles añosos se esconden casi todos los secretos, pero algunos ambiciosos creen poder desentrañarlos con sierras y excavadoras. Hace años que la selva se trata de proteger, algunas veces hasta se ha tragado a algunos hombres como amenaza... pero siempre vuelven con máquinas mayores. Ahora el bosque sabe que la explosión final es inminente.
Tres

La historia cuenta que las mujeres y los hombres descubrieron las semillas. Escondidas en capullos pequeños y llenos de sabiduría ahí habían estado siempre. Las mujeres y los hombres supieron entonces que su vida cambiaba y que en una labor inimaginablemente creativa se hacían cargo de su sobrevivencia. Con la humildad de pequeños dioses empezaron a recrear la vida y fueron escribiendo una historia vegetal. Pero esas mujeres y esos hombres jamás pensaron que desde dentro de ellos mismos saldría la invención más horrible, la esclavitud de la muerte, la destrucción de todo lo que habían pensado una vez construir.
***
¿HASTA DÓNDE VAMOS A LLEGAR?
¿CÓMO LUCHAMOS CONTRA EL AVANCE IRRACIONAL DE LA MUERTE?
Luchamos manteniendo las esperanzas y resistiendo creativamente.
Luchamos vinculándonos, comunicándonos para organizar eficientemente nuestra capacidad de actuar.
Luchamos escribiendo, filmando, enseñando, aprendiendo, conversando, porque ninguno de nuestros actos resulta insuficiente.

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